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lunes, 22 de julio de 2013

BILY ACOSTA , ENTRENADOR DE JUVENTUD UNIDA DE GUALEGUAYCHU CONSIGUIÓ EL ASCENSO AL ARGENTINO "A"

Esta nota tiene mucho que ver con villa Los Sauces, ya que un hijo natural de nuestro querido barrio como lo es Norberto "Bily" Acosta, consiguio cumplir el sueño de toda la ciudad de Gualeguaychu al consagrarse campeón con Juventud Unida y conseguir asi el tan ansiado ascenso al Argentino "A".

El equipo de Norberto Acosta, en un agónico final, le ganó a 9 de Julio de Morteros y se quedó con el partido y el ascenso al Argentino A. En menos de un mes, el club de Gualeguaychú visitará a Chaco For Ever, en lo que será la primera fecha del campeonato.





No podía ser de otra manera. Juventud Unida ganó y jugará por primera vez en su historia el Torneo Argentino A, pero antes tuvo que sufrir. El grito del desahogo llegó recién a los 41’ del segundo tiempo, cuando el partido parecía tener como destino ineludible la definición por penales.

El centro de Rodríguez llegó desde la derecha y encontró, por primera vez en el partido, la cabeza de Weissen: el goleador buscó el segundo palo y, como en cámara lenta, la pelota fue entrando al arco; el línea corrió hasta la mitad del campo de juego y las gargantas que se multiplicaron por miles se fundieron en el grito de gol.

Con un solo gol le alcanzaba a Juventud para despedirse del Argentino B. Pero, aunque los de Gualeguaychú fueron superiores durante todo el partido, hubo que sufrir hasta el minuto 85.

El trámite del encuentro mostró a dos equipos bien parados atrás; a Juventud dominando claramente la pelota en el primer tiempo y generando peligro en el área del buen arquero González. Las dos torres del fondo, Marchesini y Wernly, sacaron todas las que cayeron cerca del área decana; en el medio, Juan Sánchez manejó los hilos del equipo y Fornillo tuvo la confianza para pedirlas a todas y hacer la personal sobre la derecha.

Arriba, el goleador se encontró demasiado solo y obligado a luchar y chocar contra los centrales, pivotear y jugar atrás. Trabajo que viene realizando los últimos partidos, en los cuales se vio obligado, más que a hacer goles, a presionar la salida del rival, ir al piso y chocar. Su recompensa fue justa y en el mejor momento. Después de seis partidos sin convertir, el de Rafaela volvió al gol para darle a Juventud, nada más ni nada menos que el ascenso a la tercera categoría del fútbol argentino.

Los de Morteros prácticamente no generaron situaciones de gol, pero las veces que llegaron al arco defendido por Rébora, el gigante respondió con seguridad. La clave del partido que le dio el ascenso a los de Acosta estuvo en la concentración y el orden. Porque cuando no pudo entrarle a una defensa que se abroqueló y esperó, no se desesperó y siempre trató de jugar. El partido apenas si llegó a ser discreto en los primeros 45 minutos. La segunda mitad mostró un equipo local sin demasiadas ideas y sin la generación de oportunidades que había ofrecido en la primera parte.

La visita juntó más la defensa con la línea de volantes y buscó salir de contra.

Las más de 5 mil personas que colmaron el estadio desde temprano se empezaron a impacientar a medida que el reloj corría. Los penales estaban cada vez más cerca y los de Acosta quedaban cada vez más lejos del arco de González. El ingreso de Erpen por Bonzi no fue determinante para inclinar la cancha. Pero parece que el destino de Juventud Unida es sufrir. Ni siquiera en el último partido en la categoría podía ser de otra manera. Las nubes negras que cubrieron por completo el cielo de la fría tarde de invierno hacían de metáfora perfecta para un Juventud que se descubría impotente ante el resultado y para el público local que empezó a resignarse a la definición por penales. Pero no… Este equipo parece no estar hecho para resignarse. Lo buscó, desordenado y sin demasiado juego, pero nunca dejó de intentar; jamás bajó los brazos, ni dejó de correr cada pelota, hasta las imposibles. Este plantel, el que volvió derrotado de Chaco, pero con la frente en alto; el que tuvo que demostrar por cuenta doble que la categoría le queda chica; el que necesitó refregar por las buenas lo que le habían arrebatado por las malas. Éste es el equipo que mostró en cada partido ser superior a sus rivales; es el que se ganó el apoyo de miles… Fue el mejor y el premio, por fin, es justo.

Juventud Unida se despidió de la B con gloria y a partir del próximo mes será el equipo que represente a Gualeguaychú en la tercera categoría del fútbol argentino.





Lo mismo de siempre



La violencia está tan metida dentro del fútbol argentino que ya pasa a ser normal y en ocasiones ausente ante nuestros ojos, pero ayer, en medio de los festejos, una vez terminado el partido, ocurrió una escena que dejó a varios espectadores con el dolor insoportable del gas lacrimógeno y a un efectivo policial lesionado por recibir un tablón de la tribuna en su cabeza.

Antes de que finalizara el partido, la hinchada de Juventud Unida ya había desarmado el alambrado con la intención de ingresar al campo de juego. La Policía previendo esto y por seguridad de los visitantes y los árbitros, puso al personal del Grupo Especial con sus escudos frente a la hinchada para impedir la invasión.

Fue en ese momento que unos pocos hinchas empezaron a desarmar los tablones de la tribuna y a arrojarlos por arriba del alambrado. Son cortes de madera dura y pesada que terminaron lesionando a un funcionario de 26 años, a quien le cayó uno de estos tablones en la cabeza.

Fue llevado a la cínica San Lucas, donde luego de tres horas fue trasladado a su casa ya recuperado. Para frenar la invasión y repeler la agresión, el Grupo Especial recurrió al gas lacrimógeno.

El jefe de Operaciones, comisario Adalberto Roldán, contó a ElDía que estaba pactado que el público ingresara al campo una vez que se retirara el equipo contrario, pero la hinchada no acató el pedido de esperar unos minutos y se originó esta situación.

Roldán explicó que el operativo de ayer fue el más grande que se ha realizado en una cancha en la historia de Gualeguaychú. Fueron 210 los policías que participaron, de los cuales 120 se encontraban dentro del campo de juego y el resto diseminados dentro y fuera del estadio. Además contó con 20 vehículos, cuatro equinos y 10 motos.



Las felicitaciones de Urribarri

El gobernador Sergio Urribarri expresó su satisfacción por el logro deportivo alcanzado por otro club entrerriano en el contexto nacional. En este sentido, hizo pública su felicitación personal y del gobierno de Entre Ríos a Juventud Unidad por el logro conseguido.

“Este es un presente muy lindo para el deporte en Entre Ríos”, dijo el mandatario y recordó el reciente ascenso a la Liga Nacional A de básquet del Club Estudiantes de Concordia, tras consagrarse campeón del TNA.

“Estamos orgullosos por estos logros”, dijo Urribarri y recordó que hace cinco años se implementó un programa de apoyo económico a los deportes profesionales que representan a la provincia en el nivel nacional, lo que “está dando sus frutos”, remarcó y consideró que estos resultados deportivos “tienen mucho que ver con este programa que implementamos, que no es otra cosa que poner la plata que se recauda en el juego para el deporte”.





Los números del Decano



Gastón Schafer



Norberto Acosta utilizo 31 jugadores a lo largo de los 40 partidos del torneo. Coronó su ciclo al frente del equipo con números brillantes: 32 ganados, 18 perdidos y 9 derrotas.


El Decano convirtió 68 goles a favor (1.70 goles por partido) y recibió 32 tantos (0,90 goles recibidos por encuentro).


Juan Domingo Sánchez fue el jugador con más presencias: 39 partidos jugados. Lo siguieron Cristian Fornillo y Juan José Weissen con 38.


El goleador fue Juan José Weissen con 20 goles, quien quedó a sólo dos tantos del máximo artillero de la categoría Cristian Jeandet de Unión Aconquija de Catamarca.


Con el gol anotado ayer cortó la racha de mayor sequía que tuvo desde que está en Juventud. El último gol había sido a los 23’ del primer tiempo del repechaje ante Sportivo Las Parejas. Desde ese gol hasta el tanto del ascenso pasaron 682 minutos. Así llegó a los 51 goles en 91 partidos con la camiseta decana en el Argentino B, máximo goleador en su historia.


La estadística final en el Argentino B indica que el “decano” jugó 256 partidos en la categoría, 98 ganados, 78 empatados y 80 perdidos.


3214 días pasaron desde el debut en el Argentino B el 10 de octubre de 2004 en Posadas ante Guaraní Antonio Franco (0-1).


Con 221 partidos, Iván Bonzi es el que más jugó, seguido de cerca por Guillermo Salas con 208 participaciones.


A lo largo de nueve temporadas pasaron 141 jugadores y 8 entrenadores.

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